Crece la tensión en Naucalpan

24 octubre, 2016

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La buena suerte abandonó por completo al gobierno de Edgar Olvera Higuera, y no hay un solo día en que no se tengan noticias malas, pésimas o desastrosas; lo peor de todo, es que la ciudadanía no tiene en quién confiar ni dónde cobijarse.

Muchas han sido las críticas que ha recibido Arturo Rodríguez García, por su deficiente trabajo al frente de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Naucalpan. En él recae un gran porcentaje de responsabilidad por el sufrimiento de miles de familias.

De hecho, Rodríguez García debió haber renunciado desde hace mucho tiempo.

Pero el destino cruel alcanzó al funcionario policiaco, y hoy se dio a conocer el asesinato de su hermana en el municipio de Cuautitlán Izcalli, lo cual ha pegado en el ánimo de todos los habitantes de Naucalpan.

El crimen de Silvia Rodríguez García, no puede quedar impune, y el gobierno de Eruviel Ávila Villegas, debe llegar al fondo de este espantoso episodio que enluto a un hogar más en el Estado de México.

En estos momentos, ningún habitante mexiquense está a salvo.

Lamentable lo que le sucedió a la familia de Arturo Rodríguez García, y si se nos permite, nos unimos a su dolor y pena. Sin embargo, también esto debe de verse como una lección de vida para quien decía (dice) que la inseguridad es una “simple percepción y no una realidad”.

Ahora el director de la Policía de Naucalpan, no puede sostener que los hechos criminales “son magnificados por las redes sociales”. Uno es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras, reza la filosofía, y por desgracia, ese deicho retumba en cada espacio de la corporación policiaca municipal.

“Si esto le pasó a la hermana del comisario, que nos espera a nosotros”, señalan los vecinos de Naucalpan, quienes observan a un Edgar Olvera Higuera, totalmente apagado, ineficiente, deficiente, inepto, incorregible, mediocre.

La tensión crece en Naucalpan, y esto tiene que cambiar urgentemente.

Expresamos nuestro pesar a Arturo Rodríguez García.

Hoy es momento de reflexionar al cien por ciento. De nada servirán las entrevistas pagadas de Edgar Olvera, sino hay una voluntad política y personal para agarrar al toro por los cuernos, hacerle frente y darle la estocada final.

Triste, trágico y terrible el presente naucalpense.

Edgar Olvera se tiene que ir, y mientras más rápido sea, mucho mejor para la sociedad.

Dios nos ampare.

(Editorial)




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tiorris

ya era hora de que el karma cayera sobre de ellos quien eran intocables ahora ven que solo fue un poder pendejo ojo por ojo y diente por diente

Antonio

Tristemente a todos nos han robado o tocado distintos tipos de siniestro en Naucalpan, pero todo empezó al acosar al ciudadano y no a la delincuencia.