Cumple FES Acatlán con tratar aguas residuales

17 junio 2016
Darío Rivera Vargas
Darío Rivera Vargas

La planta de tratamiento de aguas residuales de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán es una de las instalaciones de vanguardia en su tipo, ya que posee tecnología de última generación desarrollada en Europa y América, razón por la que es pequeña, no emite malos olores y genera composta.

El investigador de la FES Acatlán, doctor Darío Rivera Vargas, señaló que esta planta de tratamiento de aguas, es una instalación “única en el país, sobre todo en el contexto de la Universidad por las tecnologías” que se emplean en el proceso, como los biofiltros, desarrollados en el Instituto de Ingeniería de la UNAM.

Sostuvo que la capacidad de esta planta de tratamiento es de 7.5 litros por segundo, a tres bombas, y la mínima de 2.3 litros por segundo a una bomba; con lo cual la FES Acatlán cumple con lo establecido en la ley de “tener un control de las aguas residuales que emite al drenaje” para disminuir los agentes contaminantes.

Recordó que esta acción se implementó para reducir el uso de agua potable en sus instalaciones hasta en un 50 %, apegado a lo propuesto en el Programa de Manejo, Uso y Reuso del Agua en la UNAM (Pumagua), con lo que se refrenda el compromiso de la comunidad universitaria para cuidar los recursos naturales.

Explicó que cuando se elaboró el proyecto se solicitó el apoyo a la Fundación UNAM y de la Administración Central de la Universidad para la construcción de esta planta de tratamiento de aguas residuales, por lo que fue una acción tripartita.

De esta forma, la planta de tratamiento de la FES Acatlán cuenta con las innovaciones más recientes y se suma a las otras cuatro instalaciones de este tipo que tiene la UNAM; “es un proyecto de vanguardia por sus dimensiones, mil 600 metros cuadrados, además de que tiene un control de la emisión de malos olores”, dijo.

Argumentó que además de los beneficios ambientales, esta instalación universitaria permitirá que en la FES Acatlán se consoliden nuevas líneas de investigación relacionadas con el tratamiento de aguas residuales, a través del Departamento de Tecnología Ambiental.

El también secretario general académico de Acatlán indicó que a la fecha sólo se cumple el 80 % del proceso de tratamiento de aguas residuales, ya que la última fase de cloración y filtración iniciará a operar una vez que se cuente con el sistema de riego para que el agua tratada sea empleada en las áreas verdes.

Confió en que los próximos meses la planta opere al 100 % y se presenten los primeros resultados, a partir de que inició sus trabajos.

Del “corazón de la planta”

El doctor Omar Reyes Martínez, académico de la FES Acatlán y uno de los técnicos encargados de operar esta planta, precisó que el “corazón de la planta” ocupa un espacio pequeño, además de que se puede controlar de forma manual y automática, otra de las innovaciones en este tipo de instalaciones.

Detalló que sólo una parte de la planta de tratamiento deja de operar, en vacaciones, ya que el sistema de sopladores y la rastra, que son parte del sistema biológico, deben estar activas los 365 días, por ello esta instalación también cuenta con una planta de energía que en caso de una falla en el suministro se activa de forma automática.

Aclaró que el monitoreo de las bombas y los sistemas que componen el proceso es continuo, para mantener las instalaciones en el mejor estado; por lo cual se realizan bitácoras de temperaturas, acidez del agua, demanda química de oxígeno, la cantidad de sólidos, entre otros parámetros.

Abundó que en el diseño de esta planta de tratamiento se proyectó el uso eficiente de energía, además cuenta con las áreas de seguridad adecuadas como regaderas, lava ojos, puntos de encuentro, rutas de evacuación y extinguidores.

Reyes Martínez precisó que las aguas residuales de la FES, en su totalidad, ingresan a una cisterna de agua cruda donde se le cuela de sólidos, de ahí pasa a los reactores anaeróbico y aeróbicos donde se degrada la materia orgánica.

En esta etapa, se genera la composta que será empleada como fertilizante en las áreas verdes de la Facultad; la siguiente fase es la cloración y los filtros que libera de las partículas suspendidas y malos olores al agua, de acuerdo a lo que se establece en la NOM 003-SEMARNAT-1997, apuntó.




COMENTARIOS EN FACEBOOK
(Deja el tuyo)

* Todo comentario será revisado y publicado de acuerdo a nuestras políticas.