Diseñan en la UNAM algoritmo para prevenir sismo de gran intensidad

12 septiembre, 2018

El doctorante del Instituto de Geofísica (IGf) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Armando Cuéllar, ha desarrollado un algoritmo con el cual los habitantes podrán saber con unos ocho segundos de anticipación, si se aproxima un sismo parecido al del 19 de septiembre de 2017.

El software capta el movimiento telúrico tres segundos después de que se generó, y determina si se requiere activar la alerta. Quizá ocho segundos de ventaja pudieran parecer pocos, en comparación con los dos minutos que se tienen cuando el origen del temblor está en las costas, pero son clave para que centros educativos, hospitales, sistemas de seguridad y la población en general tomen previsiones.

Durante un sismo se generan dos tipos de ondas similares a las producidas cuando cae una gota de agua en un vaso: la primaria, relacionada con la sacudida inicial que se propaga en todas direcciones y viaja muy rápido, usualmente percibida como un sonido grave y profundo; y la secundaria, que viaja a menor velocidad mientras se propaga deformando el material, y suele sentirse como un vaivén del suelo.

La actual alerta sísmica trabaja con algoritmos (conjunto de instrucciones detalladas paso a paso para resolver un problema o completar una tarea) diseñados para utilizar los dos tipos de ondas, por lo que para activarse depende de la llegada de ambas al dispositivo.

Sin embargo, en el ocurrido el 19 de septiembre de 2017 -que se originó en el centro de nuestro territorio y a mayor profundidad-, la segunda onda tardó mucho en llegar al sensor y por lo tanto no se activó el alertamiento temprano.

“Lo que nuestro algoritmo hace es determinar o evaluar la magnitud con menos información: con una sola de las ondas sísmicas decide si se debe activar la alerta o no, y así ofrece segundos de alerta temprana”, remarcó Gerardo Suárez Reynoso, quien dirige el trabajo de Armando Cuéllar. El algoritmo fue desarrollado basado en la información de 76 acelerogramas de 25 estaciones de monitoreo, para sismos ubicados a profundidades mayores de 40 kilómetros.

El software ya fue implementado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES), asociación civil encargada de operar la alerta sísmica. Será de especial beneficio para las personas que viven en zonas más cercanas al epicentro y que usualmente no cuentan con un alertamiento temprano.

*Información de la UNAM




COMENTARIOS EN FACEBOOK
(Deja el tuyo)

* Todo comentario será revisado y publicado de acuerdo a nuestras políticas.

Deja tu comentario

150