Pieza fundamental en la derrota del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el municipio de Atizapán de Zaragoza, el actual alcalde David Castañeda Delgado, comienza a sentir no sólo el abandono de sus principales colaboradores y el desprecio de toda una comunidad, sino que también, se encuentra sumergido en una profunda soledad política, al no ser tomado en cuenta ni siquiera para llenar lugares vacíos.
El Palacio Municipal atizapense, tiene vida sólo por el noble compromiso de los empleados con la ciudadanía, más no porque exista un liderazgo firme, mucho menos, porque haya una dirección correcta. Hoy día, la grave crisis económica, laboral, organizacional y de estrategia que priva en dicho municipio, hace temblar a varios funcionarios de primer nivel, que según ellos, ya han entablado pláticas con el panista Pedro Rodríguez.
Señalado como el principal estratega para que el Partido Acción Nacional (PAN) recuperara la alcaldía, David Castañeda Delgado –afirman fuentes muy cercanas- no colaboró ni un solo instante con el Revolucionario Institucional, al no poner orden en el área de Tránsito Municipal, donde los agentes infraccionaban al por mayor, sin tener el mínimo de conciencia que se vivía una etapa electoral muy importante.
Aunado a esto, los trabajadores del Ayuntamiento, jamás recibieron su pago normal en los días de proselitismo político, lo cual pudo ser la idea más visceral de Castañeda Delgado, ya que no sólo le jugó ‘chueco’ al partido político que lo encumbró, sino que además evidenció su poco valor humano, al dejar a cientos de familias con infinidad de preocupaciones económicas.
Un dato curioso: el PRI perdió la alcaldía, pero David Castañeda, aseguró mucho antes, que Alejandro Chávez Vélez y Bárbara Arista Rodríguez –sus incondicionales- tuvieran un lugar en el próximo cabildo municipal. Ahora habrá que cuestionarse si ellos mismos podrán cubrirle las espaldas a Castañeda Delgado, cuando las próximas autoridades municipales, comiencen a observar el desastre administrativo que han heredado.
¿Cuál es el futuro político de David Castañeda Delgado, después de haber perjudicado directamente al gobernador Eruviel Ávila Villegas? ¿Cabría la posibilidad de ser expulsado del PRI? ¿Tiene que llegar el primero de enero de 2013, para comenzarlo a investigar? ¿Qué será de la comunidad de Atizapán de Zaragoza, ante un gobierno sordo y mudo?
Sin duda, hay mucha tela de dónde cortar.

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