El Hombre y su Soledad / Por Patricia del Carmen Hurtado Mercado.

2 abril, 2010

Hay instantes, días, meses, años quizá, en que el hombre se detiene durante su camino por la vida para mirar a su alrededor y pensar que el mundo que existe hasta donde sus ojos pueden percibir; es tan sólo una parte del universo, se da cuenta de golpe que el mundo en que habita es inmenso y complejo, y en ese momento de seducción atemporal de sus propios cuestionamientos acerca de su existencia,  podría írsele la vida entera tratando de descifrar su realidad. ¿Quién es? ¿Para qué nació? ¿Tendría algún propósito en la  línea de la vida del universo entero el que ese hombre naciera en un tiempo y un espacio específicos? ¿Existe como tal? ¿Qué lo define como hombre? ¿Es el aspecto biológico, el factor psicológico, el contexto histórico, la interacción social, la obligación religiosa, el carácter antropológico, la cultura que lo consume? ¿O podría ser todo en conjunto?

Se nace y se muere solo.

Son muy pocos los hombres que nacen acompañados, ya sea en dos o más embriones y de ahí que se dicten las primeras líneas de su historia por la vida de un modo similar al de su gemelo por ejemplo, y aún así nunca sería igual la historia, porque de cada línea cada palabra poseería rasgos de individualidad. Entidades aisladas. De ahí que el hombre (o mujer) se cuestione si biológicamente está diseñado para nacer y morir solo, si sus pensamientos lo hacen un ser único en el universo porque cada hombre es una unidad viva que respira por si misma y camina, duerme, piensa sola; un misterio de pensamientos que sólo ese hombre sabe lo que está pasando en ese preciso instante por su cabeza.

Analizando el contexto histórico sólo hay por ejemplo; un héroe, un presidente, un escritor multipremiado, un jugador de fútbol, un líder que influye a los demás pero que está siempre solo aún cuando pudiera estar rodeado de multitudes. Y duerme en la noche y se activa en el día porque así está determinado socialmente, y se da cuenta que todo lo poderoso está descrito en unidad: el día, la noche, el sol, la luna, el dios, el mar, la lluvia, el cielo, la tierra, el aire, el agua, el fuego, la vida, la muerte… y pareciera que todo lo importante es en esencia uno solo. Y es cuando el hombre creyera si carece de sentido lo anterior; e irónicamente  es en estos cuestionamientos cuando inicia su trascendencia; se remonta a sus orígenes no sólo de su propia existencia sino de la vida misma, tratando de comprender mediante el innegable análisis y la reflexión profunda: el sentido de la existencia humana.

En esa necesidad de querer comprenderlo todo, de saber qué es verdad y qué es mentira, se emerge en un sin fin de posibilidades que sin embargo, llevan a cuestionarse si entonces el hombre es un ser social, si vive de emociones o  de instintos por la lucha de la supervivencia. “El tercero me mira en los ojos del otro: el lenguaje es justicia”. (Levinas:1997). Se empiezan a buscar respuestas en los ojos del otro hombre porque en los propios no se obtienen claras las respuestas y en el proceso de dicha meditación y la búsqueda de respuestas, pudieran citarse a la lectura de un sin número de autores como Bernhad Groethuysen quien señala que el hombre conoce al hombre, pero no así mismo, o encontrar en las filosofías desde Aristóteles, Platón, de Kant, de Hume, de Nietzche, de Spinoza, de Fromm, de reconocidos filósofos, psicólogos, sociólogos, literatos, que coinciden en que el hombre -incluso el del siglo XXI- se encuentra más solo aún. A  través de la hermenéutica y partiendo desde la visión ontológica se han descrito innumerables teorías referentes al tema de la soledad del hombre, y es innegable que en cada una de ellas se encontrará una dicotomía, el hombre es un ser social, más es solitario por naturaleza y en esta crisis de identidad resulta que el hombre no puede estar solo porque hay otros hombres que lo llaman a la homologación de ideologías y lo convocan dándose a  la tarea del convencimiento desde el aspecto de la razón o la fe (como si tuviera que cruzar la frontera del eclecticismo y escoger el lado occidental u oriental de la vida) y aquí la duda latente de escoger sólo UNO: el izquierdo o el derecho, el negro o el blanco, lo bueno  o lo malo. Esta dualidad del hombre lo envuelve, lo absorbe hasta extasiarlo porque no sabe si entonces ha de vivir solo o aislado, con o sin familia, con o sin pareja, con la sociedad o sin ella, pero hay que tomar una posición y esta decisión lo atrapa de por vida.

Calvino (From: 2000), aseguraba que no nos pertenecemos, y se habla de la conciencia humana describiéndose a la virtud para diferenciar la maldad, un juego incesante de la ética por buscar lo mejor del hombre, por analizar lo que sirve de lo que no sirve, por devolverle parcialmente la libertad al hombre, por regalarle una verdad relativa, dependiente de la voluntad del hombre pero sin dejar de considerar la de aquellos que lo rodean.

¿Y cómo entonces hablar de la unión sin tener que provocar en el hombre un terremoto de pensamientos contradictorios que lo sacudan llevándolo al borde de sus potencialidades? ¿Y qué sería de la alteridad, de la otredad, de la separatidad, del ego? Levi Stráuss (Berenstein: 2001); que, asombrosamente se acerca a la respuesta al cuestionamiento de la soledad del hombre está en el enigma mismo, puesto que sólo hay interpretación, búsqueda de sentido, no hay clausura, puede producir varios efectos. No se podría hablar de solipsismo sin aludir a si el hombre es lobo o cordero, si está solo o se siente cómodo en manada, si el status quo que le proporciona el poder y esa sensación de estar por encima de los demás llena los vacíos de su angustia existencial, si la posesión de conocimientos y de los objetos propios llámense: familia, casa, carro, trabajo, etc. lo satisfacen o lo segregan. Al que sobresale del montón lo señalan, al que se atreve a irse en contra de los estándares sociales estará sometido a juicio, si el máximo ser divino de la religión católica movió masas y estaba solo, si siempre se oyen expresiones como: “divide y vencerás”, “que se rasque con sus propias uñas”, “tienes que ser el mejor”. La misma sociedad fomenta la competencia sin percatarse que también propicia la soledad de ese hombre. ¿Por encima de quién o de quiénes tendrá que pasar para obtener sus fines? ¿Es entonces maquiavélico o sus fines no están justificados? Lo posmoderno, la individualidad a flor de piel, las competencias educativas, las estrategias políticas: la influenza… adiós al contacto humano, bienvenida la era de la tecnología de punta, las tecnologías de información y comunicación que logran que el o la amante del hombre sea una computadora.

La soledad del hombre sarcásticamente se volvió su compañera, y en esta unión por “mejorar” la calidad de vida del hombre, ha empezado la extinción de la esencia humana. ¿Cuántos hombres necesitaron de juegos de video o del celular de moda para ser felices en la infancia? ¿Cuántos amigos y/o familiares acompañan al hombre mientras habita el planeta? Los que no mueren se alejan por peleas. ¿Cómo evitar malos entendidos y comprender que el hombre en esa ambigüedad de comprenderse a sí mismo debería aceptarse como un ser con posibilidades infinitas? que para por ejemplo en cuestiones de educación no debiera discutir por imponer ideologías, partidos políticos, uniformes, jerarquizar; clasificar. Quizá las diferencias sociales también sean parte del equilibrio incomprensible de la vida y lo que hay que hacer es respetar los periodos de soledad del hombre, aplicar la actitud de la no-violencia y aprender a mediar antes que aprender a aprender o aprender a ser.

Cuando el hombre se  acepte como un ser que puede ser bueno y que también puede ser malo, que también puede dosificar tiempos e incluso dormir en el día, activarse de noche, ver juntarse a Marte con la luna aunque sea una sola vez en su vida, cuando comprenda que ese infinito de posibilidades le darán potencialidades inimaginables, quizá podamos seguir caminando entonces desde los senderos de la soledad hacia esos caminos según bifurcados, salir de laberintos de soledad, salir de la caverna, ser triunfantes como en la Ilíada, como en el Ulises, ser como Einstein, tomar las elecciones de ser un sabio soltero o un feliz desconocido pero cualquiera que sea la decisión, tomarlo con una conciencia lógica, con una fe racional que recaiga tan solo en el acto de ser firme en el propósito: si el hombre ha de estar solo que sea por libre albedrío, que si ha de casarse que no sea bajo ningún régimen de conveniencia ni convivencia, sólo bajo la convicción propia de querer compartir, olvidar el “me caso y tengo hijos para no quedarme solo”, trascender incluso en la educación no para sobresalir sino para repartir, no enfocarse a cantidades iguales, enfocarse al hecho propio de que al compartir ya se está pensando en el otro.

El hombre habrá comprendido el término de socializado, porque evitará el “no robarás, no desearás, no matarás” por el “compartirás, desearás que todos tengan (en menor o mayor proporción, esto es incontrolable), ayudarás a vivir”. Cuando se cambie incluso los procesos de pensamiento, quizá el hombre aún con toda su tecnología, en lugar de crear virus y bombas o vacunas para revertir los daños, entonces use la tecnología para efectivamente mejorar la calidad de vida de sí mismo.

*La Articulista, es Profesora de Inglés en la Universidad del Valle de México (UVM), Campus Toluca; y Jefa del Área de Lenguas y Coordinadora del Centro de Auto Acceso  de la Unidad Académica Profesional Tianguistenco, de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

*Todas las ilustraciones, son del Maestro, Fabricio Vanden Broeck.




COMENTARIOS EN FACEBOOK
(Deja el tuyo)

* Todo comentario será revisado y publicado de acuerdo a nuestras políticas.

Jorge Trujillo

Felicidades Pato desde el fondo de mi corazón. No podía esperarse menos de tí; existe tanta verdad en tus líneas. El hombre debería entender que la condena no está en acompañarte de la soledad, la condena está en enamorarte de ella.

Marielena Miranda

Cuando el hombre sea capaz de entender que la felicidad no se busca sino que esta ahi presente y que el es el unico que decide si la toma o la deja, ese dia tal vez todo cambie. Me encanto su articulo profesora Paty espero que sea el primero de muchos, le deseo mucha suerte y exito en este nuevo camino en su vida, muchas felicidades.

Nayely

El hombre es más que su propia naturaleza, porque no ha venido al mundo configurado, ni determinado, sino todo lo contrario, libre. Con la libertad, el hombre no solo es capaz de lograr mejoras en su ser y elevar su naturaleza humana, sino que es capaz además de encontrar respuestas en él mismo. Es capaz de preguntarse por su existencia, por el sentido de su vida, por su condición de persona, por su trascendencia. y asi mismo es capaz de cambiar pero este cambio se realiza en un proceso muy lento que casi ni se nota…

felicidades por este gran articulo…

Sei que é importante fazer comentários contextuais à matéria, mas vou interromper para elogiar seu site, que é sensacional.

Cyntia Carolina

Es un muy buen articulo mis mas sinceras felicitaciones, si todos entendieramos un poquito mas de como tener una mejor calidad de vivir, el mundo seria diferente, pero estoy segura que el querer es poder y pienso que no es necesario cambiar al mundo para comenzar a ser feliz, “cada cabeza es un mundo” y mientras mis pensamientos sean compartidos a otros mi mundo cambiara…
Nuevamente felicidades! que dios la bendiga con brillantes ideas que formen magnificos pensamientos y nos los siga compartiendo

Rubio

Muchas felicidades profesora Paty, me parece un articulo que transmite de manera muy clara la situacion y que en lo personal me ayudo a comprender muchas cosas…espero que sea el primero de muchos articulos exitosos.

Ulises Hernández

Excelente articulo es dificil poder transimir todo lo que siente al ser humano hacia otros seres y en mi caso lo logro, quiza porque de igual manera tengo las mismas dudas de porque estoy aqui? para que estoy aqui? por quien vivo? o para que vivo? si quizas mañana todos se olviden o ni siquera sepan que existo. Me conmovio definitivamente este texto me hace seguir reflexionando si todo lo que hago y lo que hacemos es correcto, aun mas el temor de saber si nuestro destino es estar solos pero felices o pero aun acompañados pero infelices, “compartir” es… Read more »

Rafael

Una felicitación sincera a la Articulista por su primer articulo publicado.

“Os ruego, pues, hermanos, por el nombr de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que esteís perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” 1 Cor. 1.10