El interés superior de los niños, debe prevalecer por encima de condenas privativas

24 octubre, 2018

Cuando se tome una decisión que afecte a niñas, niños o adolescentes, en lo individual o colectivo, se deberán evaluar y ponderar las posibles repercusiones a fin de salvaguardar el interés superior de la niñez y sus garantías procesales.

Por otra parte, el interés superior del menor, se entiende como el catálogo de valores, principios, interpretaciones, acciones y procesos dirigidos a forjar un desarrollo humano integral y una vida digna, así como a generar las condiciones materiales que permitan a los menores vivir plenamente y alcanzar el máximo bienestar personal, familiar y social posible, cuya protección debe promover y garantizar el Estado en el ejercicio de sus funciones legislativa, ejecutiva y judicial, por tratarse de un asunto de orden público e interés social.

Resulta importante desatacar, que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido como precedente judicial vinculante lo siguiente:
una mujer estando en la cárcel se casó y al poco tiempo quedo embarazada, desde el nacimiento, su hija permaneció con ella en prisión hasta que debió salir a estudiar el preescolar. La niña regresaba con su madre los jueves para salir el domingo y prepararse para la escuela, La mujer pidió al Centro de Reinserción que su hija estuviera los fines de semana, a lo que la autoridad se negó por que el reglamento indicaba que los niños mayores de 3 años estaban impedidos para estar con su madre en prisión.

A partir de ahí se le impidió la entrada a la niña, la madre se amparó y su caso llego a la Corte. La primera sala determino que los menores que vivan con sus madres en prisión no deben ser separados de manera abrupta, ya que esta separación puede provocar al menor la perdida de sus principales fuentes de recursos emocionales, psicológicos, social, cognitivo.

Por tanto, la niña siguió viviendo temporalmente con su madre en la cárcel de Puebla y se revocó la decisión a las autoridades penitenciarias, destacando que la separación debe conducirse de manera gradual y sensible, tomando en cuenta cuidadosamente los intereses de los menores; además se debe asegurar que con posterioridad madre e hijo mantengan una conducta cercana y frecuente, en un espacio apropiado. AMPARO EN REVISIÓN 644/2016.

Para concluir, flexibilizar implica que el Juez que conoce de un proceso en el cual se encuentre involucrado un niño, debe partir por internalizar que el caso sometido a su conocimiento debe ser considerado “tema de alta sensibilidad humana” y que por ende merece especial atención y consideración.

De acuerdo a lo expresado en la Suprema Corte, alude que los procesos de familia deben ser flexibilizados, básicamente se refiere a que debe entenderse que dichos procesos, por su especial naturaleza no pueden estar sujetos a normas estrictas o trabas que impidan administrar justicia desde la perspectiva de la resolución de un problema humano, en instancia judicial es que la decisión además de encontrarse debidamente fundamentada fáctica y jurídicamente, constituya lo más beneficioso para el niño involucrado en la problemática.

*Artículo de la abogada Karla Chavarría @abogada_karlach

 




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