“En la Memoria, Aparecerán en el Momento Debido, otras Sustancias de lo Bebido, de lo Soñado, de lo Esperado, de lo que no Conocemos y de lo que Conocimos Mal”: Saúl Ibargoyen.

29 marzo 2010

Para el poeta, narrador, traductor y editor Saúl Ibargoyen, lo que se hace al escribir es sintetizar experiencias personales y de mucha gente y, también, de alguna manera, lo que se ha leído. Se gesta un entramado histórico-social con objetos de todo tipo, al que se incorporan los intereses personales. Es, en síntesis, un aprendizaje que no acaba nunca. Entrevistado con motivo de su participación en el ciclo Protagonistas de la Literatura Mexicana del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA-Conaculta), como figura central de la mesa La escritura de cada día, celebrada el día de ayer, domingo 28 de marzo en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, Ibargoyen estuvo acompañado por Sergio Mondragón, Samuel Gordon y Francesca Gargallo.

Uruguayo de nacimiento y mexicano por elección, el escritor habló de sus dos estancias en México, la primera forzada, en calidad de exiliado político por la dictadura en su país; y la segunda como fruto de una decisión personal que subsiste desde hace 34 años. Es decir, en dos categorías diferentes, como desarraigado y como inmigrante, respectivamente. En ambos casos y desde el punto de vista de la escritura o del desarrollo cultural, Ibargoyen afirmó que tuvo que empezar de nuevo, porque le implicó mezclar distintas modalidades del español latinoamericano.

El también periodista cultural y ganador del Premio Nacional de Poesía Carlos Pellicer 2002, refiere que este cambio geográfico y cultural incidió también en la práctica social, pues  propició que se abrieran otras puertas y compuertas.  En opinión de Saúl Ibargoyen la condición de exiliado conlleva una situación de inestabilidad más allá de que alguien pueda establecerse de manera firme en un país, con sus actividades, pues siempre queda una sensación como de caminar sobre una alfombra que se mueve, “uno siempre está y no está, es y no es”.

En alusión a la doble condición de ciudadano y creador, observó que para el primero la experiencia del exilio resulta bastante dramática. Mientras que el poeta se beneficia porque de todo ese movimiento surgen sedimentaciones o sustancias nuevas que generan opciones distintas para exaltar la creatividad y poder concretarla en la escritura. Editor de la Revista de Literatura Mexicana Contemporánea, en acuerdo con la Universidad de Texas y en algún momento subdirector de la revista Plural, Ibargoyen aseguró que según como se opere con la memoria y el acuerdo que se tenga con ella, aparecerán en el momento debido, “otras sustancias de lo bebido, de lo soñado, de lo esperado, de lo que no conocemos y de lo que conocimos mal”.




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