Especialista de la Ibero, recomienda aplicar el trabajo a distancia en México

31 enero 2014

*Con ‘Home Office’, podrían solucionarse muchos de los problemas viales.

Universidad_IberoamericanaEl home office, o trabajo desde casa, podría ser una solución a los problemas de congestionamiento vial que se viven cada día en urbes como la ciudad de México, consideró la maestra Cristina Huerta Sobrino, académica del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana.

Los embotellamientos, obras viales, cortes a la circulación y avance lento que sufren diariamente los habitantes del Distrito Federal, al trasladarse de sus casas a sus centros laborales, pudieran evitarse por medio del home office, o trabajo a distancia.

Incluso podrían tenerse beneficios medioambientales, pues de acuerdo con una empresa de software, en el Valle de México, donde circulan cinco millones 25 mil carros, y las personas emplean 60 horas al mes para desplazarse de sus hogares a sus oficinas, un día de trabajo en la modalidad home office disminuiría las emisiones de bióxido de carbono en 423 mil toneladas.

Huerta, experta en cultura y desarrollo organizacional, aclara que home office no implica necesariamente trabajar desde la casa –como podría pensarse al traducir al español–, sino hacerlo desde otros espacios distintos a la oficina de la empresa, como sería alguna cafetería pública ubicada cerca de los clientes que atiende el trabajador, lo cual le permite aprovechar mejor el tiempo al eficientar su traslado, además de aumentar su productividad.

Para la empresa, el principal beneficio es eliminar o reducir la necesidad de contar con instalaciones, a veces grandes y caras, lo que disminuye sus costos operativos. Asimismo, si el esquema de home office está bien diseñado, tiene objetivos claros y una buena supervisión, los planes de trabajo establecidos pueden alcanzarse más pronto.

Quizá esa sea la razón por la cual 24 por ciento de las empresas del mundo adoptaron el home office, según Scientific American, y que México sea el tercer país en Latinoamérica –precedido por Argentina y Brasil– con más empleados en esta modalidad de trabajo a distancia.

Esta manera de empleo empieza a ser propia de las empresas tecnológicas y de los jóvenes de la generación millenium, principalmente por estar acostumbrados a sistemas de trabajo que tienen en las tecnologías de información, comunicación e Internet sus herramientas para la vida diaria, con las cuales elaboran reportes, cruzan datos y están al tanto de sus necesidades informativas.

Universidad_Iberoamericana_Office_HomeSin embargo, el problema actual para aplicar el home office en México es que en su mayoría las empresas no han diseñado una cultura de flexibilidad y adaptación al trabajo a distancia que propicie tener mejores resultados en la productividad.

Por eso se requiere definir cuáles son los puestos clave que sí funcionarían en la modalidad de home office –principalmente ventas–, conocer los alcances y objetivos de esos puestos en sus actividades a distancia, y que los directores, gerentes y jefes tengan una buena comunicación y supervisión de quienes adoptan este estilo de trabajo, para no perder el contacto –interactivo– con la gente.

También debe hacerse una inversión en computadoras portátiles y conexión inalámbrica a Internet, para que todo el tiempo el empleado disponga de la información necesaria para hacer su trabajo, y a la par esté disponible para atender a sus clientes y a su empresa.

Cumplidos esos requisitos el home office representaría una buena opción para los nuevos negocios, si su giro empresarial y actividad específica lo permiten, ante la baja inversión de capital que deben hacer para comenzar, con la ventaja de que iniciarían sus operaciones con otra metodología, mentalidad y forma de hacer las cosas.

Del lado del empleado, éste debe considerar que el home office le implica muchas responsabilidades, con un compromiso laboral que comienza por establecer su horario de trabajo y alcanzar sus objetivos de productividad esperados.

Debe saber que la casa, su espacio habitacional, vital y privado, no es el mejor lugar para volverlo oficina, al no ser el más productivo por la serie de distractores que se pueden tener. Y en cuanto a los costos de operación, debe acordar con su empresa qué gastos absorbe ésta, entendidos como aquellos indispensables para su trabajo a distancia, por ejemplo el Internet; y cuáles corresponde pagar al propio trabajador, como sería tomarse un café.

Finalmente, Huerta vaticinó: “Hay que tomar conciencia en formar a la gente en este estilo de trabajo más independiente y que permite mayor movilidad, porque será la modalidad de empleo a futuro”.

Cristina Huerta Sobrino es licenciada en relaciones industriales, maestra en administración y cuenta con un doctorado en administración en valores. Entre sus temas de especialidad se encuentra el manejo de recursos humanos para la organización y la comunicación organizacional.

(Comunicado de la Universidad Iberoamericana)




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