Guerrero, el PRI, y las drogas…

26 julio 2016
Ximena Bernal Reséndiz con la pareja presidencial
Ximena Bernal Reséndiz con la pareja presidencial

Lo que debió haber terminado como un importante golpe al narcotráfico, hoy ya se ha convertido en un auténtico escándalo político de magnitudes mayores. La detención de Carlos Alberto El Ruso –integrante del Cártel de los Beltrán Leyva-, ha generado un tsunami que podría ser incontenible para el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, y para toda la clase política priista en general.

La historia de esta enorme tormenta se fraguó así: el día de ayer, lunes 25 de julio, la policía estatal detuvo al delincuente en el puerto de Acapulco. La captura, fue anunciada con bombo y platillo, por los voceros del gobierno priista.

Todo iba bien, hasta que se supo quién iba con el narcotraficante.

La administración de Héctor Astudillo, ofreció todos los detalles del arresto, pero se le “olvidó” mencionar que con El Ruso, también iba Ximena Bernal Reséndiz, quien se desempeña como Secretaria General de la Red de Jóvenes por México en Guerrero.

Dicha organización es adherente al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Pero este dato es poco, comparado a la relación familiar que tiene la detenida con una funcionaria estatal. Ximena, es hermana de Gabriela Bernal Reséndiz, titular de la Secretaría de la Mujer en el gobierno de Astudillo Flores.

En pocas palabras, la hermana de una reconocida política, tiene vínculo con el mundo de las drogas, lo cual viene a contemplar un escenario catastrófico para la familia Bernal Reséndiz, y pone en entredicho la promesa del gobernador, de combatir cualquier acto de corrupción al interior de su administración.

Este hecho viene a colapsar al PRI en general, ya que el mismo presidente de ese instituto, Enrique Ochoa Reza, ha gritado a los cuatro vientos que el partido no solapará a gobernadores que cuenten con perfiles oscuros.

Si nos atenemos a las palabras de Ochoa Reza, entonces a la lista de los mandatarios de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo, ahora tiene que incluirse el de Guerrero.

Cabe puntualizar que el puerto de Acapulco, ha sufrido en gran manera los estragos del crimen organizado. De hecho, para millones de mexicanos, la temporada vacacional ya no incluye al paradisiaco lugar, debido a los altos índices de muertes y secuestros en la entidad.

Héctor Astudillo tiene una bomba de tiempo en sus manos, y si quiere al menos tratar de desactivarla, debe exigir la renuncia inmediata de Gabriela Bernal Reséndiz, pues su permanencia en el gobierno estatal, hace que se multipliquen las sospechas respecto a las posibles ligas del crimen organizado con funcionarios estatales.

Guerrero es un polvorín, ¿podrá el PRI apagar el incendio que se avecina?

(PyE)




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de pendejo te doy mi nombre

pues ya le dijeron que se declare sexoservidora y que nada mas habia ido a echarse un palito.

Estamos ante la política del narcogobierno, el autoritarismo, la tirania, y no hay quien detenga a esta élite, a lo largo de la historia de México, se han dado más casos de políticos ligados al narco y lo único que pasa es que queda en mera anécdota, sin que los implicados se les finque responsabilidad penal alguna. Hace falta una verdadera reforma penal, que castigue por igual a políticos y civiles que estén ligados al narco, ala corrupción, al tráfico de influencias, a los conflictos de intereses, al nepotismo, la traición a la Patria,

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