Habrá cambios profundos en el Centro de Control Animal Naucalpan

9 octubre, 2018

La escasez de transparencia, las irregularidades y la poca honestidad gubernamental, que caracterizaron a los gobiernos de Edgar Olvera Higuera y Víctor Gálvez Astorga, han generado un hartazgo ciudadano pocas veces visto.

Para nadie es un secreto que Naucalpan es la cuna de la corrupción política, abuso de poder, negligencia y enriquecimiento ilícito; aunado a estas calamidades, hay que subrayar cómo las bandas delincuenciales han tomado el control de todas las áreas del Ayuntamiento, para ocasionar miedo y pavor en la población.

Pero como este cuento de terror es inacabable, también hay que considerar que diversas áreas son plenamente disfuncionales, destacando Seguridad Pública, Protección Civil, y el Centro de Control Animal, dependencias que solo sirven para magnificar aún más el deterioro municipal.

En relación al Centro de Control Animal, hay que mencionar que se vienen cambios importantes en la forma de dirigir a este importante centro animal, ya que las quejas y los señalamientos hacia la dependencia, no solo vienen de los propios vecinos, sino de la misma gente que labora en dicho lugar.

Al parecer, la gestión de Silvia Pérez Arrioja, está dando mucho de qué hablar, y aquí podría destaparse una cloaca de corrupción encabezada por el ahora diputado local, Edgar Olvera Higuera, quien se fue a legislar dejando a un municipio totalmente quebrado en lo político, social y económico.

Sin embargo, las transas de Olvera y de sus pillos, están a punto de descubrirse.

Lo más raro de este asunto es que Pérez Arrioja, está moviendo cielo mar y tierra –incluyendo a defensores de animales-, para aferrarse a un cargo que le quedó demasiado grande, y que está plagado de engaños y mentiras; tan solo basta ir a ese centro, para sentir el fétido olor a perro muerto que invade el espacio.

Es por eso, que muchos vislumbran un gran cambio en el Centro de Control Animal de Naucalpan.

En vez de aferrarse al cargo, Silva Pérez Arrioja debe de empezar a esclarecer los gastos millonarios, las compras fantasmas, así como las estrategias que utilizaba para sacrificar animales, y también el por qué no sacrificaba a los animales, cuando su salud estaba delicada.

En fin, faltan días para saber qué tanto pasó en ese centro.

Ahora se conocerán más anomalías en el gobierno de Olvera Higuera.

Este es el Naucalpan corrupto que jamás regresará a gobernar.

Editorial.

p.d. Por cierto, hay un incinerador extraviado. ¿Alguien sabe dónde está?




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