La cárcel espera con los brazos abiertos a Rodrigo Medina de la Cruz

5 octubre 2015

Jaime_Rodríguez_Calderón_Bronco

El pasado fin de semana se dio un hecho inusual en la historia política del país: por primera vez, un independiente, tomó protesta como gobernador de Nuevo León. Pero como no queriendo la cosa, este hecho pasará a segundo término, porque al parecer Jaime Rodríguez Calderón, trae la espada muy afilada y empezará a cortar cabezas.

El famoso y pintoresco “Bronco” utilizó su primer día al frente de la entidad norteña para lanzar una clara advertencia a su antecesor, Rodrigo Medina de la Cruz: la cárcel lo espera con los brazos abiertos.

“No fue el tiempo el que castigó nuestra casa, sino la corrupción sin llenadera y el delirio de muchos que se creyeron reyes y no gobernantes; que donde había ciudadanos, veían súbditos; donde había dinero público, veían botín.

“Hoy les digo claro y fuerte: se les acabó la fiesta a los bandidos. Que ni se hagan ilusiones los manos largas: a partir de hoy, se acabaron los moches y las transas. Se acabaron los lujos a costillas de la gente. Si quieren lana, háganla por la buena como la gente honrada: ¡trabajando!”.

¡¡¡Tómala!!! Si después de esto, Medina de la Cruz, no contrata al mejor bufete de abogados de Monterrey, es porque entonces ya está resignado a pasar muchos años en una prisión de máxima seguridad.

Lo que robó Rodrigo Medina es del tamaño de la deuda pública que dejó.

Cientos de millones de dólares desaparecidos o “utilizados” en obras que no tuvieron por qué haberse realizado. Sin embargo, las escuelas se siguen cayendo; las carreteras se colapsan ante tantos baches; las calles son un peligro para la comunidad; los empresarios huyen, y el desempleo crece.

Nuevo León dejó de ser la entidad modelo de América Latina, y se convirtió en la guarida más grande para los ladrones de cuello blanco, rojo, verde, azul, y de todos los colores y sabores. Ojalá el “Bronco” cumpla su promesa de llevar a la cárcel a todos los hampones que dejaron sin paz ni esperanza a miles de familias regiomontanas.

Rodrigo Medina de la Cruz, es gran amigo de Enrique Peña Nieto.

¿Esto le alcanzará para fugarse del país y no volver nunca más?

La cosa está que arde, y al presidente le vendría muy bien meter a la cárcel a un amigo ladrón, para variar. Total, después de que la Secretaría de la Función Pública, exoneró a Angélica Rivera por lo de la Casa Blanca, ya cualquier cosa puede pasar.

Así las cosas con Peña Nieto y sus 40 ladrones.

¡¡¡Y arriba el norte!!! Ajúa.

(Editorial)




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