La FES Cuautitlán a la vanguardia en investigación médica

14 Septiembre 2015

FES_Cuautitlán

*Enorme aportación a la salud realizan académicos.

La Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán, creó el Módulo de Apicultura, donde se desarrolla la apiterapia para prevenir o tratar distintas patologías; impulsando de esa manera, al veneno de abeja como coadyuvante en la salud.

Liborio_Carrillo_MirandaEl Módulo a cargo de Liborio Carrillo Miranda, abre nuevas pautas de investigación, como la apitoxina, que usada a través de pomadas y linimentos muestra mejorías en ciertas afecciones, como molestias articulares, edemas y atrofias estéticas, como estrías.

Esta unidad multidisciplinaria es reconocida por la elaboración de sustancias hechas a base de miel, propóleos, cera y otros elementos producidos por abejas, y uno de los objetivos del laboratorio es comprobar -con fundamento científico- lo que por años se ha realizado, resaltando los resultados obtenidos en las pruebas efectuadas con esas toxinas naturales, en este caso el veneno de abeja.

Una de las precursoras de este proceso es Ana Ramona González Guerra, directora del Laboratorio de Referencia para Investigaciones y Salud Apícola de Cuba, quien visitó la unidad multidisciplinaria.

Ante esto, el grupo encabezado por Carrillo Miranda, comenzó con la experimentación de este método, lo que ha derivado en un compuesto de abeja, que mezclado con extractos naturales, se utiliza como remedio para diversas afecciones.

Algunas de las combinaciones que han mostrado mayor efectividad son las de árnica y castaño de indias. La primera se emplea para disminuir y prevenir moretones en caso de golpes y en la reducción de las dolencias propias de la artritis deformante.

La segunda es destinada para corregir las venas dilatadas a causa de una mala circulación, conocidas como várices.

La melitina, como también se le conoce a la apitoxina, es el mayor componente del veneno de abeja (un 50 por ciento); ésta es la fracción proteica y antigénica, por lo que es la responsable directa del ardor e hinchazón que ocasionan las picaduras de dichos himenópteros.

Sin embargo, ese elemento también puede convertirse en el mayor aliado para la salud, pues constituye un potente antiinflamatorio capaz de incentivar la producción natural de cortisona.

Otra razón sustancial es que, una vez que la apitoxina entra en contacto con la piel, inicia un proceso de liberación de histamina, lo que aumenta la circulación sanguínea; entonces fluye, se dilatan las arterias y los capilares, hasta llevar a cabo una limpieza de las impurezas que se encuentran en los vasos sanguíneos.

*Información de la UNAM




COMENTARIOS EN FACEBOOK
(Deja el tuyo)

* Todo comentario será revisado y publicado de acuerdo a nuestras políticas.