La mafia de Operagua

31 mayo, 2019

La administración que ”encabeza” Ricardo Núñez Ayala, no solo es corrupta e inoperante…también es ineficiente y poco inteligente. Las quejas ciudadanas están al máximo: los policías no sirven para atrapar a un ladrón de quinta; las patrullas “nuevas”, solo están disponibles para hacer un video especial, donde se vea cómo “capturan” a un indefenso personaje.

El área de obras públicas, es tan mala, que ni siquiera sabe cuántas calles y avenidas están afectadas en el municipio. El nuevo secretario del Ayuntamiento, Maurilio Contreras Suárez, parece tesorero…pues solo se la pasa contando fajos de billetes de 500 y mil pesos.

El presidente municipal, solo sirve para burlas de su mismo personal.

Por si faltara algo, el Organismo Operador de Agua Potable (Operagua), está colaborando para que el enojo ciudadano se dispare a niveles nunca antes vistos. Hasta estos momentos, el 80 por ciento de las colonias, pueblos, unidades habitacionales y fraccionamientos, no saben cuándo volverán a contar con el vital líquido.

Política y Estilo, ha dado seguimiento a las quejas vecinales.

La crisis por el desabasto de agua en Cuautitlán Izcalli, comenzó el viernes 24 de mayo, y hoy día cientos de familias hacen esfuerzos desesperados por contar con ese indispensable servicio. Hubo un caso específico, en que tuvieron que trasladar a una persona con enfermedad terminal a otra parte, porque en el municipio no se cuenta con el agua suficiente.

En la red social Twitter, Política y Estilo, ha estado en constante comunicación con las autoridades correspondientes. Las respuestas son demagogia pura. “El servicio se repondrá a la brevedad”, es lo que dicen los responsables de la cuenta. Pero esa “brevedad”, no tiene para cuándo, no hay autoridad que vaya con los vecinos y les explique sobre el grave problema.

El director de Operagua, Martín Guerrero Baeza, ha sido rebasado por todos los intereses políticos y económicos. Hay una persona en específico que manda en el organismo: Juan Ruiz Cruz (conocido coloquialmente como el “Chamuco”), quien envalentonado por haber apoyado con todo a Ricardo Núñez Ayala, ya se siente el dios izcallense.

Precisamente los conflictos de interés, tienen a Cuautitlán Izcalli sin agua.

Anteriormente se pensaba que los priistas tenían a la mafia del poder.

Ahora vemos que no es verdad.

Si los vecinos izcallenses quieren cerrar las avenidas (incluso bloquear la autopista) -para obligar al gobierno municipal, a que restaure el servicio de agua-, pues que lo hagan…al fin y al cabo nadie les va hacer caso, porque curiosamente el que debería ordenar el abasto necesario, primero tiene que pedir permiso a su líder.

La mafia es la que ordena en Operagua.

Ahí no hay nada qué hacer.

Editorial




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