La rebelión priista contra Enrique Peña Nieto

10 Enero 2017
La senadora Lilia Merodio
La senadora Lilia Merodio

Un caso muy especial se vivió el pasado fin de semana respecto al tema del gasolinazo, y no precisamente por las infinitas críticas de la oposición, empresarios, comerciantes, académicos, universitarios y amas de casa, ante la medida irresponsable de Enrique Peña Nieto.

No, el asunto que ventilaremos en este espacio, es la rebelión de los mismos priistas por el incremento salvaje del combustible, que ha provocado un enojo y descontento social pocas veces visto en la historia de nuestro país.

La desaprobación por las equivocadas medidas económicas del Presidente de la República, ha unido a todos los sectores, al pobre y al rico, al poderoso y al humilde, al empresario y al overo, a los universitarios y policías, a la oposición y a los militantes del Partido Revolucionario Institucional.

Dos casos especiales han cobrado especial relevancia: las posturas de la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich; y la de la senadora por Chihuahua, Lilia Merodio, quienes son la súnicas que han tenido el valor suficiente para criticar el incremento a las gasolinas, y despedazar al débil presidente de su partido, Enrique Ochoa Reza.

Pero lo que llama la atención, son las palabras de malestar de Lilia Merodio, quien declaró a los medios de comunicación, que solicitará la revisión del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

La senadora especificó que en la Ley de Ingresos aprobada para este año, no se explicó un incremento a la gasolina, por lo que ya ha solicitado que la misma bancada del PRI exija a la Secretaría de Hacienda que explique la grave situación del gasolinazo.

El punto de vista de Lilia Merodio, a quien hay que reconocerle su inteligencia y valentía, es el mismo de casi todo el priismo nacional. Basta visitar las alcaldías donde gobierna el PRI, y ver los rostros de los presidentes municipales, síndicos y regidores, para entender que el gasolinazo ha sido una bomba atómica para sus aspiraciones políticas.

La senadora por Chihuahua, realmente no solo habló por ella, sino por millones de militantes tricolores, quienes se aguantan las ganas de apedrear Los Pinos y la sede nacional del PRI, solo porque son disciplinados o porque tienen miedo a las consecuencias que conlleve el ir en contra del hombre al que le dieron el poder equivocadamente.

Esta es la rebelión priista.

Hay que aclarar un punto: no todas las mujeres y hombres del PRI son iguales a Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray Caso, José Antonio Meade, Enrique Ochoa Reza, Emilio Gamboa Patrón o Eruviel Ávila Villegas.

No, en el PRI hay gente de gran inteligencia y visión, pero ellos no caben en un régimen gubernamental lleno de corrupción, abuso de poder, malos sentimientos y poca inteligencia. En pocas palabras, los buenos han sido desterrados por los malos.

Al presidente de México, ya no le importan las críticas.

Él ya cumplió con su cometido: colapsar a todo el país…y a su partido.

(Editorial)

p.d. Probablemente venga otra rebelión, ahora del lado de las fuerzas armadas.




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