Los grandes intereses políticos de la Iglesia Católica en Michoacán

18 febrero, 2015

Gregorio_López_ApatzinganEl estado de Michoacán debió amanecer muy triste el día de hoy, y existe una enorme razón para sentirse así. En pleno Miércoles de Ceniza, se sabe que el sacerdote Gregorio López no volverá a oficiar sus misas tan alentadoras para miles de católicos de esa entidad.

Sin más justificación que la intolerancia, la Diócesis de Apatzingán, anunció la suspensión del “padre Goyo” por realizar supuestos activismos dentro de las autodefensas, aquellas que según el nefasto excomisionado Alfredo Castillo Cervantes, ya estaban trabajando de manera pacífica y ordenada.

La sanción que la jerarquía católica impone a Gregorio López, incluye el no poder oficiar misa, estar al frente de la comunidad pastoral, celebrar la eucaristía, mucho menos llevar a cabo algún sacramento como bautizo o matrimonio.

La Diócesis subraya que un sacerdote debe ser “un líder espiritual, de perdón y reconciliación no de acciones políticas”. Esta declaración pone en serias dudas el conocimiento que tienen los católicos de lo que fue en realidad la prédica de Jesús de Nazaret.

¿Entonces la Iglesia no puede alentar los reclamos de justicia?

¿Dónde quedó esa frase tan privilegiada de “amor al prójimo”?

¿Los cardenales, sacerdotes y obispos, solo pueden fotografiarse con Carlos Slim?

¿Dónde hay dinero es el cielo y donde hay miseria es el infierno?

¿Cómo define la Iglesia Católica de México a un rico y a un pobre?

Simple y sencillamente, esta Iglesia no es digna de ser respetada.

Ahora habrá que cuidar a los curas que velan por los más pobres…ellos no convienen.

Cuando el debate de la corrupción política está que arde, se cruzan los llamados “hijos de Dios”.

Tal para cual.

(Editorial)




COMENTARIOS EN FACEBOOK
(Deja el tuyo)

* Todo comentario será revisado y publicado de acuerdo a nuestras políticas.