Moreira y Peña Nieto, los grandes amigos

16 Enero 2016

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Muy dados a sufrir de Alzheimer en los momentos de desgracia y perturbación, los priistas ya no recuerdan lo que hizo Humberto Moreira Valdés para que Enrique Peña Nieto lograra ser el candidato de unidad del Revolucionario Institucional para las elecciones presidenciales de 2012.

El ex gobernador de Coahuila -que generó como nadie una gran riqueza política y económica-, fue uno de los grandes aliados del gobernador mexiquense. La primera gran jugada de Peña, fue colocar como líder del priismo nacional a Humberto Moreira, para que este pudiera operar a sus anchas los multimillonarios recursos económicos del instituto a favor del esposo de la Gaviota.

De hecho, Moreira hizo que Manlio Fabio Beltrones se arrodillara ante Enrique Peña y declinara su “precandidatura” en beneficio del político mexiquense. Ya no hace falta contar más sobre Moreira Valdés, porque ya todos saben su pasado, su presente…y hasta su futuro.

La desgracia del ex gobernador llegó con la ruptura familiar, donde su cuñada Carolina Viggiano, hizo que los hermanos Humberto y Rubén, se pelearan y se odiaran.

Después vino la terrible muerte de Eduardo Moreira –primogénito de Humberto-, que fue asesinado por Los Zetas. Sin embargo, la viuda del joven, gritó a los cuatro vientos que todo había sido culpa de Rubén Moreira, ya instalado como gobernador de Coahuila.

Como las desgracias no llegan solas, se conoció el desfalco que hizo Humberto al estado de Coahuila, lo que ocasionó la aprehensión de su tesorero en Estados Unidos. Moreira tuvo que fugarse a España ante tanta persecución.

Esta es una breve historia de Humberto Moreira.

Esta es una breve historia de los lazos que unen a Peña Nieto con el ahora preso en España.

Corrupción, abuso de poder, enriquecimiento ilícito…todo lo malo, unió a estos políticos.

Si estuviéramos en un país de leyes o en una nación democrática, lo menos que podría hacerse es investigar al presidente de la República. Pero como en México manda la corrupción política del PRI, entonces Peña Nieto puede ver desde las noticias, cómo su fiel aliado se hunde en una prisión extranjera, sin que tenga la intención de mover un dedo.

Por lo visto el Chapo no era el delincuente más buscado en todo el mundo.

El estiércol comienza a flotar, y ojalá nuestros ojos lleguen a ver cómo se refunden en la cárcel Enrique Peña Nieto, Angélica Rivera, Luis Videgaray Caso, Manlio Fabio Beltrones, Carlos Romero Deschamps, Emilio Gamboa Patrón, Fidel Herrera Beltrán, Javier Duarte de Ochoa, y otros miles de priistas más que son iguales o peor que ellos.

Viéndolo bien, el Chapo era buena persona: al menos él ayudaba a la gente de su pueblo.

(Editorial)




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