Naucalpan: el antes y el después de David Sánchez Guevara

11 septiembre 2015

David_Sánchez_Guevara

Las cosas en uno de los municipios más importantes a nivel nacional cambiaron radicalmente; la aprehensión de David Sánchez Guevara, el pasado 20 de agosto del presente año, resucitó a toda una comunidad que estaba cansada de reclamar, demandar y gestionar mayores recursos públicos para las comunidades de la demarcación.

Dos puntos han sido los que han dividido a la administración municipal actual en un “antes de DSG” y un “después de DSG”: el trabajo conjunto y la transparencia en las finanzas.

Para conseguir que el trabajo y la transparencia se convirtieran en un “sentimiento común”, se necesitó de mucha valentía, honestidad y voluntad. No ha sido nada fácil luchar contra el monstruo de mil cabezas, sino todo lo contrario.

Las batallas por abrir los archivos casi secretos han sido memorables, pero todo ha valido la pena, y hoy día los naucalpenses reconocen a Claudia Oyoque Ortiz, como la artífice principal para que los ciudadanos supieran con veracidad cómo se maneja el dinero que ellos aportan para generar bienestar y progreso.

El caso del Organismo de Agua Potable y Alcantarillado (OAPAS), fue un impulso político moral para que comenzara a descubrirse todo el cochinero de corrupción que Elías Prieto López dirigió desde su puesto como titular de la dependencia descentralizada.

Fue el primer síndico, Rafael Ranero Barrera, quien abrió la puerta de los oscuros manejos que se realizaban en el OAPAS. El también reconocido dirigente nacional del Instituto Político Empresarial (IPE), no solo descubrió el fraude por 60 millones de pesos invertidos en FICREA, sino también destapó toda una cloaca infiltrada en las entrañas del gobierno local.

Ranero Barrera, tiene que pasar a la historia como un promotor de la transparencia.

El asunto del OAPAS tuvo un gran impacto político a nivel nacional, y eso empezó a generar miedo y zozobra entre los responsables del quebranto. Tal vez en poco tiempo, los culpables directos de la crisis del organismo, estén encerrados en prisión.

Después de lo del OAPAS ya todos conocen la historia: en un hecho sin precedentes, el ex alcalde de Naucalpan fue arrestado al llegar a su domicilio en el Pedregal de Echegaray, minutos después de haber acudido a la Cámara de Diputados a recoger sus documentos que lo acreditaban en un 50% como diputado federal; el otro 50% se daría en el momento en que tomara protesta.

El segundo porcentaje ya no se consumó.

Cuando sus compañeros legisladores tomaban protesta, David Sánchez Guevara ya estaba recluido en el penal de Santiaguito (Almoloya de Juárez), esperando que un milagro pudiera liberarlo lo cual nunca pasó. Ninguna figura política lo respaldó, al contrario, todos lo abandonaron.

En estos días, se ha manejado que Sánchez Guevara consiguió un amparo para que no se le involucrara en otros delitos propios de la administración, y tal vez sí pudo lograr ese beneficio de la ley; pero cuando el ex alcalde libra una, ya están detrás de él varias sospechas más sobre todo por las auditorias que se están llevando a cabo en estos momentos en Naucalpan.

Este es el triste final de un político que pudo trascender a niveles históricos.

Naucalpan ya es un antes y un después de David Sánchez Guevara.

Claudia Oyoque Ortiz, desprende para ser protagonista en la política mexiquense.

Naucalpan no es solo una lección política, sino un aprendizaje de vida.

Por Luis Enrique Rocha. @luis_journalist




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