Constantes fueron los elogios de la ex pareja presidencial, Vicente Fox Quesada y Marta Sahagún, para el próximo Presidente de la República, Enrique Peña Nieto. Sin duda, para cualquier persona, resultaría altamente indignante, el sentirse ‘apoyado’ por personajes que padecen de insuficiencia intelectual y de un mínimo de decencia.
Sin el más elemental sentido de responsabilidad, Fox festejaba y sonreía cada que se le preguntaba sobre el proceso electoral; una y otra vez, decía que habría que apoyar al puntero de las encuestas, provocando así, un efecto inmediato en los medios de comunicación.
Sin embargo, para tomar en serio las palabras de Vicente Fox, tendríamos que revisar las acusaciones que giran en torno a la familia del ex mandatario, particularmente sobre los hijos de Marta Sahagún.
Desde que comenzó el actual sexenio, Fox supo proteger a sus entenados, bajo el cobijo de Felipe Calderón Hinojosa, claro está. Pero lo que no pudo hacer, es contrarrestar el repudio de un vasto sector de la sociedad, por su ineficaz forma de gobernar desde el Poder Ejecutivo Federal.
Aún así, estando los hijos de Fox, bajo la lupa del gobierno estadounidense, la ex pareja presidencial, continuó disfrazando su pobre actuar, con un circo llamado ‘Centro Fox’, el cual según su perfil, pretendía ser un ‘referente intelectual y académico a nivel internacional en el ámbito de las políticas públicas, sociales y económicas’.
Si se permite la intensa duda, ese Centro ya sirve más de palenque; Juan Gabriel, Carlos Santana, y Elton John, han sido parte del show cómico-mágico-musical.
¿Al PRI le hace falta un apoyo tan irrelevante como el de Vicente Fox? ¿Al próximo Presidente de la República, le hace bien que un patético personaje ‘político’, lo siga exaltando? ¿Está dispuesto el mismo Enrique Peña Nieto a no decir nada ante esta farsa mediática, llamada ‘Vicente Fox’?
Al Revolucionario Institucional, le sobran mujeres y hombres de sobrada capacidad de pensamiento y de acción. La ex pareja presidencial, por supuesto que no tiene cabida en este círculo de progreso.
No hay duda, Enrique Peña Nieto, llega con una gran aceptación ciudadana, pero habrá que tomar en cuenta, que la comunidad requiere un país donde impere la democracia, la libertad, la pluralidad de ideas, pero sobre todo, donde la justicia sea el valor que defina al sexenio peñista.
Ante todo esto, queremos saber en qué momento se investigará a fondo la riqueza inexplicable de Marta Sahagún y de sus hijos.
Muchos pensamos que con la llegada del PRI a Los Pinos, nuestro México, tendrá un rumbo diferente. En una de sus canciones, el maestro José Alfredo Jiménez, resume un contexto político: “…Diciembre me gustó pa’ que te vayas”. Tal vez este sea el año del exilio foxista. Dicen que mucho ayuda, el que no estorba.
POR LUIS ENRIQUE ROCHA.

Trackbacks