OPINIÓN. La Teoría del Heartland, y el Escenario en el Medio Oriente / Por Yameli Damallanti Rocha Escalona.

2 marzo, 2011

“La Revolución de los Jazmines” como algunos medios de comunicación la han llamado, es la más reciente alerta a las potencias y a los gobiernos autoritarios para tomar medidas necesarias que contribuyan a la preservación del poder o  existe la gran posibilidad de que llegue a pasar todo lo contrario: un contagio de  los pueblos islámicos hacia el mundo para revolucionar tal como el fenómeno mundial de la época sesentera.

El efecto dominó –que comenzó en Túnez, arrasó en Egipto y en los últimos días habita en Argelia y en Yemen; y  que se ha potencializado en Libia (eso sin nombrar los buques de guerra iranís que se han visto en el canal de Suez)– lejos de observar la violencia gubernamental y la sed de justicia de todo un pueblo, despierta un gran interés en términos económicos y políticos.

En Libia, Muamar Gaddafi hace caso a sus impulsos realistas -como todo buen Maquiavelo– aunque esto signifique “sacar del bolsillo libio” a toda la comunidad Internacional. El sistema de Gaddafi, que combina dogmas capitalistas y comunistas a su conveniencia, ha presentado importancia en el comercio, colocando a Libia como uno de los principales vendedores de petróleo crudo en el mundo.

El “oro negro”, no sólo representa la riqueza para el gobierno libio, sino para las potencias también. En términos geopolíticos hay algo posible de observar y que  puede llegar a preocupar más a las naciones desarrolladas respecto a los acontecimientos previos: el acercamiento feroz hacia el “Heartland”.

Con el nacimiento de la geopolítica, llegaron varias teorías que podrían darle un sentido al comportamiento de las naciones. La Teoría del Heartland es una de ellas, desarrollada alrededor del Siglo XVIII por John Mackinder (político y geográfo inglés), divide el mundo en zonas geoestratégicas para el desarrollo económico, político  y militar.

La Isla Mundial o Zona Pivote (Heartland), comprende Europa, Asia Central y África del norte, siendo así la más importante de todas las zonas debido a sus riquezas en recursos y comunicaciones marítimas. Para Mackinder “quien llegue a conquistar esta zona, conquistará el mundo”.  Es por eso que podría existir la preocupación antes mencionada: el acercamiento. Considerando, que Medio Oriente posee una proximidad a la “Isla Mundial”, que  de ser así, presionaría  geopolíticamente a las estrategias  que se han planteado Europa del Norte, Rusia e incluso EU para establecerse en el “corazón de la tierra”.


Esta transición, que se dirige a la transformación ideológica en Medio Oriente, es un fenómeno único en la historia de la humanidad. Anteriormente, los gobiernos autocráticos de la zona parecían tener el control sobre la misma, sometiendo de manera gradual al pueblo a injusticias dignas de defender, hasta haciendo sus relaciones comerciales un tanto pragmáticas. Lo cierto es que hay algo que une  a todos los pueblos: la necesidad de democracia y desarrollo encaminada también al neoliberalismo.

Podemos imaginar que si las transformaciones en el mundo oriental llegasen a ser tangibles, los pueblos incluyendo a sus  “próximos” gobiernos en el  área, no dudarían en poner los ojos sobre el “Heartland” y entonces las cosas cambiarían para el sistema capitalista que hoy nos rige. Pudiéramos hablar de un interés en esta teoría en relación a lo que sucede en  parte del territorio islámico. Pues en tal zona cualquier vía es imprecisa, aún no se sabe que pueda pasar ahí.

Difícil de augurar más no imposible, es el poder y la presión que puede ejercer el pueblo islámico para llegar a conquistar el pivote. Más aún cuando sabemos que la crisis de la Revolución de ideas que embarga los corazones del Islam no es puramente política. El petróleo y la riqueza en ello es una disputa que ha traído a la zona varios conflictos con el Sistema Internacional.

Hoy, el trasfondo comercial y económico es lo que más le afecta a las naciones desarrolladas pues  los precios de petróleo han aumentado exageradamente, y  lograrían relentizar (según la BBC)  los flujos de la economía mundial ante la crisis. En lo que respecta a nuestro país, estaremos muy atentos a lo que sucede, siendo que somos parte de los países exportadores de petróleo.

Por cierto, en México, siempre ha imperado la posible idea de una revuelta social, siendo la máxima expresión en 1968, donde la ciudadanía quería poner fin a un régimen político y a la vez terminar con los miles de cacicazgos que siguen debilitando el crecimiento social, económico y político. Si llegara a repetirse algo como el 68, el primer monopolio que se eliminaría, sería el del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM). Esta agrupación, es un lastre que pronto debería de dejar de existir, para beneficio del país.

**********La articulista, estudia la licenciatura de Relaciones Internacionales en la Universidad del Valle de México (UVM), Campus Lago de Guadalupe. Participó en los Congresos de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales (AMEI) 2007, bajo el tema “Las Hegemonías Emergentes del Siglo XXI”, celebrado en Nueva Vallarta, Nayarit; y en 2008, en el foro “Los Motivos de la Guerra”, realizado en la ciudad de Oaxaca. Además, intervino en el Segundo Coloquio Internacional de Cuencas Sustentables, organizado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), en el WTC de la Ciudad de México.




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wow YAM, quedé realment5e estupefacto por tu explicación. EXCELENTE A´RTÍCULO COMO siempre COLEGA!

Checo

Que facilidad de escribir y explicar toda la problematica que hay en los países del Medio Oriente, te felicito por ser una gran mujer que tiene una gran potencia intelectual y que has logrado siempre tener caracter para salir adelante.