Peña Nieto quiere un México más obeso

21 octubre 2015

Coca_Cola_México

El poder de las refresqueras en México es comparable a la del presidente de la República; tan es así, que las grandes transnacionales han decidido disminuir el Impuesto Especial a Producción y Servicios (IEPS) el cual se había incrementado en la actual administración federal.

En pocas palabras, Coca-Cola y Pepsico son dueños de la voluntad de Enrique Peña Nieto.

Lo que sucedió hace unos días en la Cámara de Diputados es como para exigirle la renuncia inmediata a cada uno de los legisladores que aprobaron la reducción de 50% al impuesto especial de las bebidas azucaradas.

Todo por orden del inquilino de Los Pinos.

La payasada que hizo Luis Videgaray Caso al anunciar con bombo y platillo que el gobierno federal combatiría la obesidad y la diabetes infantil a partir de subirle el impuesto a los refrescos y bebidas, fue una farsa despreciable.

Viendo cómo se maneja el Secretario de Hacienda y Crédito Público, casi podemos apostar que este fue un plan con maña para “taparle el ojo al macho”. Es decir, Luis Videgaray les rogó a las refresqueras que le permitieran subir un poco los impuestos, comprometiéndose a que la legislatura actual echaría abajo ese proyecto “primordial” para el presidente.

Una de las organizaciones que mayores acciones han emprendido a favor de la salud, El Poder del Consumidor, indicó que los diputados se aliaron con la industria refresquera para bajar el impuesto, atentando en especial contra la salud de los niños en México.

“Se estima que uno de cada tres niños mexicanos nacidos a partir del 2010, desarrollará diabetes en su vida y los diputados están contribuyendo a ello. Los legisladores están actuando a favor de las refresqueras y en contra de la salud de la población, especialmente de los niños pequeños”, resaltó.

¿Así va a echar abajo Enrique Peña Nieto todas sus “reformas estructurales”?

Por lo visto al presidente de la República le “vale queso” la salud de millones de personas, en especial la de las nuevas generaciones. Se supone que el mandatario federal está para abatir cualquier acción que vulnere la estabilidad de las familias.

Con el apoyo a las refresqueras, Peña Nieto está propiciando que México sea un país mucho más obeso y enfermo. Lejos de que sus “reformas” estén dando resultados, el Ejecutivo Federal muestra su lado más visceral y deja al descubierto que su palabra no vale nada.

Coca-Cola y Pepsi están de fiesta: han pisoteado el discurso presidencial.

México se muere poco a poco…y Peña Nieto está feliz como una lombriz.

(Editorial)




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