¡¡¡Que desaparezca Cruz Azul!!!

6 septiembre, 2019

El equipo Cruz Azul -propiedad de la cooperativa del mismo nombre-, está sumergido en una profunda crisis deportiva y empresarial, pues lo que ha pasado en los últimos días, ha generado que muchos analistas hablen de la desaparición, del que fuera gran club de primera división.

Y es que no es para menos.

Cuando Guillermo Álvarez Cuevas –presidente del equipo-, contrató a Ricardo Peláez como director deportivo, muchos pensaron que la época dorada de La Máquina Cementera regresaría después de muchos años…y así fue.

En el periodo de Peláez, Cruz Azul fue súper líder, logró un subcampeonato, alzó la Copa MX, y la Sub 15 también resultó campeona. Estos triunfos ya no estaban en el panorama de la afición celeste. Tal vez lo único que hizo falta es arrebatarle el campeonato al América.

Fuera de eso, el equipo empezó a funcionar.

Pero algo pasó en los últimos 15 días.

El grupo contrario a Guillermo Álvarez Cuevas, dentro de la misma cooperativa, empezó a tomar mucha fuerza política. De hecho, varios medios de comunicación, documentaron que la era del llamado Billy, había finalizado ante la disputa por el control de la cementera.

Luego el equipo tuvo partidos para el olvido, y hoy se encuentra fuera de la clasificación.

Ante esto, la bomba explotó: Cruz Azul decidió despedir a Pedro Cixinha, como técnico del conjunto. Esto parecía ser la solución para recuperar el liderazgo celeste. Todos los medios de comunicación, dieron por hecho la llegada de Antonio Mohamed.

El arribo del Turco, hizo que la afición se entusiasmara.

Pero nuevamente volvió a ocurrir algo extraño: mientras Ricardo Peláez trabajaba a todo vapor, para traer a un entrenador de calidad como lo representa Mohamed; los directivos ya habían hablado con Robert Dante Siboldi para que ocupará la dirección técnica.

El derrumbe fue total.

Al saber esa noticia, y entendiendo que su deseo de hacer campeón al Cruz Azul, no estaba en los planes de la directiva; Ricardo Peláez anunció su renuncia como director deportivo, mostrando la dignidad que escasea en las oficinas de la gente de pantalón largo.

Esto es el colmo.

La generación actual, ni la próxima, ni 50 años más, podrá observar al Cruz Azul nuevamente campeón. Esto lo sabemos no porque seamos magos o brujos, sino porque la directiva celeste lo único que quiere es jugar con los sentimientos de la afición, sabiendo que pueden vender los campeonatos al mejor postor.

Mientras la gente vaya al estadio y compre los accesorios, lo demás es lo de menos. Mejor que desaparezca el Cruz Azul. Los directivos solo quieren dinero, y no triunfos; los aficionados solo quieren gritar un campeonato de La Máquina, pero esto jamás sucederá.

Gracias Billy Álvarez por destruir la esperanza de una afición noble.

Hoy empieza tu tormento: la gente dejará de apoyar al equipo, el estadio lucirá vacío.

El dinero ya no entrará, y eso te pesará más que cualquier otra cosa.

Infelices, el fin de ustedes también está muy cerca.

Por Luis Enrique Rocha. @luis_journalist




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