¿Qué es la Teología Feminista?

31 enero 2017

teologia_feminista

El término Teología Feminista reúne dos conceptos: teología y feminismo [1]. El primero, hace referencia a la reflexión científica sobre Dios y la vivencia cristiana. El segundo, en primera instancia, es la noción de que las mujeres también somos personas. Pero debemos ahondar un poco y decir, además, que el feminismo es un movimiento social y político que implica necesariamente la toma de conciencia de la opresión, la dominación y la explotación de la que aún somos objeto el colectivo de mujeres, por parte del patriarcado.

Ahora bien, esta expresión en conjunto, sugiere que esa reflexión sobre Dios y la vivencia cristiana sea confrontada con los distintos movimientos feministas que buscan la emancipación de las mujeres. De ahí podemos afirmar lo siguiente: existe una pluralidad de feminismos y que la teología feminista, por muy diversa que sea, comparte el objetivo común de lograr la transformación no sólo de las personas, sino de sus relaciones y de todas las instituciones sociales que nos gobiernan, incluida la eclesial [2].

La teología feminista es liberadora, pues parte de la premisa de que todas las personas hemos sido creadas para establecer relaciones libres y recíprocas, sin dominio, ni sumisión, ni exclusión por parte de nadie [3].

Es una teología crítica que para sorpresa de muchas personas, desde hace décadas es una disciplina dentro del mundo académico, pero lo novedoso de ésta teología es que lo trasciende, ya que sin dejar del todo los espacios tradicionales, se abre y busca crear espacios alternativos, fuera de los márgenes [4].

Por ello, uno de sus principales postulados es tomar como punto de partida, fundamento de reflexión teológica y categoría interpretativa, las experiencias de las mujeres; que suelen ser experiencias de contradicción [5]. Es decir, surgen de la paradoja entre la identidad y vivencia que tenemos las mujeres de nosotras mismas en nuestra relación con Dios y la imagen o interpretación teológica que hemos recibido de esa divinidad.

Lo anterior se debe a que se nos ha transmitido una imagen de Dios como varón, padre, señor, todopoderoso, a tal grado que llevó a asociar esta simbología con la realidad. Llegando a afirmar que el varón es Dios [6], en el que recae todo el poder y que las mujeres quedamos subordinadas a esa mancuerna de omnipotencia masculino-divina.

La teología feminista es encarnada y contextual. Es una voz profética que ha incorporado a su discurso el género como categoría de análisis para desmantelar y desterrar el androcentrismo, el sexismo y el racismo entre otros [7]. Por esto mismo, es holística. Es decir; incluyente e integradora, pues procura reivindicar, visibilizar, acoger y dignificar a todas y todos por igual. También es una teología creativa que emplea la imaginación y la sospecha como categorías, al releer los textos bíblicos y para reinterpretarlos. Es dinámica e inquieta y se permite vivir sus propios procesos de inculturación.

No podemos dejar de mencionar que la teología feminista introduce y visibiliza el cuerpo de las mujeres como categoría de reflexión y de análisis teológico, antropológico social y político. Y que deconstruye toda dualidad.
Como lo dice el título de este Congreso, la teología feminista supone también liberar los cuerpos de mujeres asediados por la violencia física, verbal y simbólica que padecen cotidianamente.

Para terminar, me gustaría agregar que el ser y el quehacer del teólogo/a feminista implica estar dispuesto/a, a recorrer todo tipo de caminos. Ya sean de lucha constante y de reivindicación, de resistencia pacífica, de enfrentar retos y de revertir normas injustas. O caminos que posibiliten encuentros fortuitos y gratuitos que nos lleven a transitar sendas insospechadas y a trazar rutas nuevas pero sobre todo a encontrar un sentido pleno y a vivir de manera apasionada la tensión de la vida.

*La autora del artículo es María Luisa Noriega, y fue publicado por la Universidad Iberoamericana

Citas
[1] http://seleccionesdeteologia.net/selecciones/llib/vol40/160/160_dermience.pdf. Consultado el 4 de enero de 2017.
[2] Navarro,P. Mercedes. “Introducción General a la Metodología Feminista”, en Arriaga F. Mercedes y Navarro,P. Mercedes, editoras. “Teología Feminista I”. ArCiBel Editores, S.L. España, 2007 pp.18
[3] Forcades,I Vila, Teresa. “La Teología Feminista en la Historia”. Fragmenta Editorial, Barcelona, España 2011. pp.21
[4] Op. Cit. Navarro,P. Mercedes, “Introducción General…”, pp. 29.
[5] Op. Cit. Forcades, I Vila, Teresa. “La Teología Feminista en…” pp. 13.
[6] Radford, R. Resemary, “El sexismo y el discurso sobre Dios: imágenes masculinas y femeninas de lo divino”, en Ress, J. Mary, Seibert, Ute, Sjorup, Lene, editoras. “Del Cielo a la Tierra, una antología de teología feminista”. Sello Azul, Santiago de Chile, 1997. pp. 132.
[7] Op. Cit. Navarro,P. Mercedes, “Introducción General…”, pp. 32.




COMENTARIOS EN FACEBOOK
(Deja el tuyo)

* Todo comentario será revisado y publicado de acuerdo a nuestras políticas.