Ricardo Aguilar Castillo: la carta fuerte del PRI

20 Junio 2016

Ricardo_Aguilar_Castillo

La derrota que sufrió el Partido Revolucionario Institucional (PRI), en las pasadas elecciones del 5 de junio, caló muy hondo en la militancia tricolor, ya que se preveía un escenario difícil, complicado, peleado en algunos estados del país, pero las expectativas fueron rebasadas, y el efecto pasó de lo incierto a lo angustiante y catastrófico.

Los resultados negativos, prendieron las alertas en la mayoría de los priistas.

Dicen que las derrotas no tienen nombre ni apellido, pero tal vez aquí sí haríamos una diferencia, porque el apoyo que se le dio a Manlio Fabio Beltrones, fue casi deferencial por parte de toda la clase política del partido gobernante. No existieron impedimentos como para que el experimentado político no entregara buenas cuentas, máxime si se trata del instituto al que pertenece el Presidente de la República.

En estos momentos, el PRI ya no quiere falsas promesas ni falsos liderazgos; lo que hoy necesita el Revolucionario Institucional es gente joven en toda la extensión de la palabra. El tricolor debe ampliar sus expectativas y ya no puede quedarse como un simple espectador, sino como un protagonista importante y destacado.

Considerando estos valores, la época de Manlio Fabio ya caducó.

Pero más allá de lamentos y tristezas, el priismo se tiene que renovar desde la dirigencia nacional hasta en la manera de buscar el voto con el electorado. El mensaje ya no puede ser el mismo, porque más que ir a convencer a un votante lastimado, pareciera que en la última elección se le echó más sal a la herida.

Aquí no hay más: el PRI se renueva o muere.

Para empezar, viene la elección más importante a nivel nacional: el Estado de México, que con sus más de 20 millones de habitantes, pretende dar un giro de 180 grados a la dirección que lleva la actual embarcación, y esto resulta sumamente preocupante para quienes ostentan el poder político en esa entidad.

Viendo el escenario, pensemos en una solución efectiva: Ricardo Aguilar Castillo.

Párrafos anteriores, señalábamos que el tricolor necesita gente inteligente, y el ex presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en el Estado de México, cumple en visión, capacidad, estrategia, conocimiento y experiencia.

Si el PRI quiere seguir gobernando el suelo mexiquense, entonces hay que aprovechar el liderazgo de Ricardo Aguilar Castillo, quien conoce hasta el último rincón del estado. Es decir, el CEN priista ya no requiere a “personalidades” que salgan a cada ratito en televisión; esa estrategia ya no funciona.

Antes de avanzar, el PRI tiene que ser realista y coherente, y asumir que está a punto del colapso. Después de analizar este punto, tiene que empezar a reconstruirse con inteligencia y paciencia. La nueva construcción del PRI no solo debe tener materiales a prueba de terremotos, sino que debe de ser supervisada por un arquitecto reconocido, y esta condición solo la posee en estos momentos el subsecretario de la SAGARPA.

En Ricardo Aguilar Castillo puede haber un horizonte prometedor; él puede ser la carta fuerte para que el PRI salga de su crisis política más profunda. No hay que usar una varita mágica para que las cosas salgan bien. Hoy el PRI enfrenta su mayor reto: convencer a la ciudadanía de que el partido no está muerto, y está listo para la batalla final.

Reiteramos, hay que pensar en efectividad y resultados, y al interior del partido, está una propuesta sólida y reconocida, que puede ofrecer mucha estabilidad política.

(Editorial)




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CON ESTE PENDEJO EL PUEBLO ESTARÁ MAS INCONFORME APARTE TIENE A SU HERMANITO DE DIPUTADO FEDERAL CREEN QUE ESO LE HAGA BIEN AL PRI PENDEJOS

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