UNAM. El Concepto Socio-Político del Fútbol.

14 junio, 2010

El catedrático de la  Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Manuel Quijano Torres, aseguró que el prestigio y autoestima de un país crece cuando su equipo gana, fenómeno que con frecuencia es aprovechado por las personas que detentan el poder. Recordó, que así como el balompié es capaz de hermanar a los pueblos, hay evidencias de lo contrario, pues este deporte ha llegado a desencadenar verdaderas guerras, como la registrada en 1969, entre Honduras y El Salvador, cuando las dos naciones buscaban clasificar para la Copa México 70.

En esa época, ambas selecciones se enfrentaron en dos partidos, sin dejar contenta a la afición, por lo que se propuso un tercer encuentro; no obstante, esto provocó tal descontento, que rápidamente estallaron revueltas en la zona. Las fricciones que iniciaron en la calle, llegaron a los círculos diplomáticos, ocasionando que 11 mil salvadoreños fueran expulsados de Honduras.

En represalia, automotores militares de El Salvador fueron despachados más allá de sus fronteras, al tiempo que una flota de aviones bombardeaba los principales puertos hondureños. Esta guerra, aunque duró pocos días, cobró la vida de miles de civiles.

Debido a su poder de convocatoria y convencimiento, los políticos del siglo XX rápidamente hicieron que este deporte abanderara ciertos regímenes. Alguien que empleó estas tácticas fue Benito Mussolini, quien no sólo presionó para que la segunda copa tuviera lugar en Italia, sino que usó este encuentro deportivo para hacer alarde de una pretendida superioridad fascista, de manera similar a lo que hizo Hitler con los Juegos Olímpicos.

Cuando juega la Selección Mexicana de Fútbol, la ciudad se paraliza. Hay quienes se apuestan frente al televisor con una camisa verde, y los que se sienten más “patrióticos” pintan sus mejillas con los colores de la bandera. “Sin embargo, cuando la Selección sale a la cancha, lo que está en juego es un partido, no los intereses de México. No se juega el honor ni el orgullo nacional. ¡Ponte la verde! en realidad es una herramienta semiótica que usan los políticos; es una estrategia que se puede entender en términos de pan y circo”, valoró Quijano Torres.

Al respecto, el especialista aseveró que el fútbol representa un papel protagónico en la vida de toda nación. Prueba de ello es en Sudáfrica, con altos índices de rezago educativo y de salud que busca, a partir del balompié, robustecer la autoestima social de sus habitantes y paliar las deficiencias y carencias que aún padecen.




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