¿Y ahora quién salvará a Enrique Peña Nieto?

18 Febrero 2016
El presidente despide a Su Santidad en Ciudad Juárez
El presidente despide a Su Santidad en Ciudad Juárez

El Papa Francisco ya amaneció el día de hoy en su alcoba real del Vaticano, y seguramente ahí cerró sus ojos y le rezó a todos los santos posibles, para que su mente y corazón trataran de comprender que su viaje a México no fue algo real sino un sueño tormentoso o una pesadilla nocturna, de esas que vive casi a diario cuando el Príncipe de este mundo dialoga con él.

Para Jorge Bergoglio, es una fortuna y una bendición ya no estar más en nuestro país, porque para nadie es un secreto que su visita a México fue totalmente forzada por circunstancias religiosas, tomando en cuenta que la caída de fieles católicos en el territorio nacional, ya es un tema de preocupación.

El mismo Papa vivió en carne propia esas desventajas en sus recorridos por la Ciudad de México, Ecatepec, Chiapas, Morelia y Ciudad Juárez, donde ya no se observaron los grandes tumultos, ni las pasiones desbordadas, mucho menos el intenso fanatismo, y para acabarla de amolar, los mensajes del Papa fueron tibios y aburridos.

Es decir, Francisco llegó a un México oscuro, y lo dejó más negro que la noche, y si eso no es verdad hay que preguntarle a Enrique Peña Nieto cómo se siente en estos momentos después de haber recibido al Papa con honores, tambores, globos, confeti, magos y payasos.

Si Peña pensó que el Papa era su salvavidas, pues se equivocó en gran manera.

La “emoción” por la llegada de Su Santidad, el despliegue de medios de comunicación para cubrir su arribo en al Aeropuerto, su primer recorrido, su visita a Palacio Nacional, la foto con Angélica Rivera y con los políticos más corruptos, y sus misas, ya terminaron.

Ya todo llegó a su fin.

¿Y ahora qué hará el presidente? ¿Quién lo salvará de la espantosa caída que sufrirá en muy poco tiempo? ¿A qué santo se va a encomendar el Ejecutivo Federal sabiendo que ni el Papa Francisco lo soporta? ¿Volverá Enrique Peña a la Villa para recibir la hostia y pedirle a la Virgen un milagro más o menos igual a los que hace en la Rosa de Guadalupe?

El anuncio que hizo ayer Luis Videgaray Caso, respecto al recorte presupuestal al gasto público por 132 mil millones de pesos, es la primera señal del verdadero Apocalipsis que viviremos todos los mexicanos, incluyendo al esposo de la Gaviota, porque aquí Peña Nieto es donde sentirá lo que es estar en el infierno y en el purgatorio al mismo tiempo.

Tan terrible es la realidad mexicana, que ni siquiera Videgaray esperó a que se fuera el Santo Padre para hacer un anuncio tan lleno de miedos, preocupaciones, angustias, temores, y sufrimientos. Eso que dice el secretario de Hacienda de que el recorte es una medida preventiva ante el colapso mundial, que se lo crea su abuela.

Ya viendo el escenario diabólico, Angélica Rivera le hubiera rogado al Papa para que se quedara a vivir en México, con la promesa de que ella ya no hará más bodas falsas al menos en dos sexenios más.

¿Qué tal con la sorpresita que nos tenía guardada Peña Nieto y sus 40 ladrones?

¿Verdad que el Papa Francisco no le sirvió de nada al presidente?

Como dijera José Luis Rodríguez “El Puma”: agárrense de las manos, estimados lectores, porque el verdadero show de pobreza, desempleo, cierre de empresas, fuga de capitales, caída del peso, violencia, muerte y narcotráfico, está por empezar.

Así las cosas con Peñita: una semana de gloria…y tres años más de infierno.

(Editorial)




COMENTARIOS EN FACEBOOK
(Deja el tuyo)

* Todo comentario será revisado y publicado de acuerdo a nuestras políticas.

Las reformas de Benito Juárez desaparecieron de un plumazo en ésta lamentable y trágica visita en que se vio un cansado anciano “utilizado” por el contubernio de la cúpula de la clerigalla mexicana y un gobierno priista necio, incapaz y desprestigiado, cómo ningún otro, hasta sentir vergüenza ajena. Este señor jesuita que funge cómo papa de la grey católica se mantuvo cuánto pudo al margen de la crítica. Sin duda para la mayoría de observadores objetivos su visita a México ha sido un fiasco por no llamarla un circo de tres pistas, payasos incluidos, aburrido, gris, convenenciero e irritante ,… Leer más »
wpDiscuz